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En el 2007 iniciamos en âA ritmo de mujerâ una serie sobre el trĂĄfico humano â cĂłmo definirlo y quiĂ©nes eran sus vĂctimas. Como nos lo dijo Maria Almario, âUna de las armas mĂĄs poderosas que se pueden usar contra una persona es la confianza.â
En el 2007, A Ritmo de Mujere entrevistĂł A Eugenia, esta es su historia:
Esto es lo que le pasĂł a Eugenia. Originaria de Zacapa, Guatemala, Eugenia vino a los Estados Unidos cuando tenĂa 15 años. Ella habĂa estado estudiando en Guatemala, cuando su hermana la llamĂł desde Providence, Rhode Island para decirle que tenĂa una beca para que estudiara en los Estados Unidos.
âCuando me dijeron, no me gusto la idea, porque no querĂa irme. Yo querĂa seguir estudiando ahĂ, por lo menos terminar el añoâ, dice Eugenia.
Los padres de Eugenia sintieron que ella tendrĂa mĂĄs oportunidades en los Estados Unidos asĂ que su padre la llevĂł a Rhode Island. El primer mes la hermana de Eugenia mantuvo a ambos en un apartamento. Nunca salieron de ahĂ. Un dĂa, su hermana le dijo que se vistiera, porque iban a ir a la escuela. Llegaron a un gran edificio de ladrillos. Dentro un enorme cuarto, varias personas estaban trabajando y la hermana de Eugenia le explicĂł que esa serĂa su âescuelaâ.
âMe dijo que era mi escuela, y le dije, âPero esto no es escuelaâ. A lo que respondiĂł, âClaro que no es escuela, yo no te mande a traer para ir a la escuela, te mande traer para que trabajarasââ, recuerda Eugenia.
Eugenia comenzĂł a pegar piedras de joyerĂa por un centavo la pieza, desde las siete de la mañana hasta la media noche. El gerente se negaba a darle un descanso y le pedĂa favores sexuales. Cuando el padre de Eugenia se enterĂł, le rogĂł que regresara a Guatemala, pero su hermana la amenazĂł diciĂ©ndole que dejarĂa de ayudar a su madre en Guatemala. Cuando el padre de Eugenia se fue, las cosas empeoraron.
âLuego, mi hermana, cuando salĂa se llevaba los telĂ©fonos. . .y me dejaban encerrada, a veces en el closet, la mayorĂa de las veces. Yo tenĂa que hacer todo el quehacer de la casa, darle todo mi dinero a ella, y luego ese hombre querĂa casarse conmigo y mi hermana le dijo que estaba bien. Entonces yo intente irme de la casaâ, dice.
La hermana de Eugenia la encontrĂł y la regresĂł a la casa. Otro hombre, Cesar, empezĂł a llevar a Eugenia al trabajo. Eugenia se quejaba de su hermana, y le decĂa que no querĂa estar cerca del gerente. Una noche, la hermana de Eugenia le dijo que acompañara a Cesar a la casa de un amigo a recoger un pastel. Cuando ella llegĂł, la casa estaba vacĂa.
âEntonces Ă©l dijo que habĂa pagado mi hermana por mĂ y que mi hermana estaba de acuerdo. Y esa noche Ă©l me violĂł, me dejĂł tirada en medio de la calle, muy ensangrentada. Me golpeo repetidamenteâ, ella dice.
Eugenia fue llevada a un hospital, y después de ser escondida por meses, su hermana y Cesar la encontraron y la forzaron a vivir con él. Ella tuvo una hija. Un año mås tarde se fue a Carolina del Norte.
âEra muy difĂcil para mi escoger entre mi libertad y la niña. Porque no querĂa estar asĂ mĂĄs. Tuve que huir, pero huĂ sin la niña, no la pude sacar. Trate por muchas maneras de sacarla, para no dejarla allĂ, pero no pudeâ, dice.
Años mĂĄs tarde, ella comenzĂł una terapia con un consejero en el centro Bluegrass Rape Crisis en LĂ©xington y su historia saliĂł. Su terapeuta le dijo que habĂa sido vĂctima del trĂĄfico humano. Eugenia nunca habĂa escuchado de eso; ella pensaba que lo que le habĂa sucedido no le habĂa pasado a ninguna otra persona.
Ella ha compartido su historia, para que otros no sufran lo mismo que ella sufriĂł.
Para mĂĄs informaciĂłn en el trĂĄfico humano o reportar un caso, favor de comunicarse a 1-800-656-HOPE
Un derecho no es lo que alguien te otorga; es lo que nadie te puede quitar.
-Ramsey Clark
Vol.12 #1
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