| Luis de León
Al Día en América*
Engañan a sus víctimas y, en el peor de los casos, los fuerzan a convertirse en sus esclavos.
Sus victimarios les obligan a prostituirse y en otros casos al trabajo forzado en condiciones
denigrantes. Se trata del contrabando de personas.
En Kentucky se reportan 35 casos de tráfico de personas. Más de 80 personas han recibido asistencia médica y psicológica a consecuencia de esta práctica ilícita. Sin embargo el temor de hombres y mujeres a ser reprimidas por sus victimarios hace que no se conozcan más denuncias.
Las autoridades tienen sospechas que Shelbyville sea uno de los lugares en donde más se
trafiquen personas. En Louisville se presume que se practique en Preston Highway. Hasta el
momento sólo un caso ha sido llevado a la corte, sin embargo uno de los fiscales debió desistir
del caso ya que la víctima no quiso seguir en el proceso.
Tráfico de mano de obra es el más elevado.
El programa Rescate y Restauración de Victimas de Tráfico Humano en Kentucky, un programa de Caritas (Catholic Charities), reporta que de los 35 casos, un 54 por ciento pertenecen al tráfico de mano de obra; 34 por ciento son casos con fines sexuales; y 12 por ciento evidencian características de actividades sexo-comerciales y de tráfico de mano de obra.
De estos casos conocidos, más de la mitad eran mujeres, el resto hombres y niños. La mayoría
son extranjeros, una cuarta parte son ciudadanos estadounidenses. De los extranjeros registrados se identificó personas originarias de 12 países.
A pesar que existe la línea nacional 1-888-373-7888 para denunciar la práctica del tráfico de personas, estos casos fueron alertados por centros de crisis por violación, refugios de violencia
domestica, abogados, así como algunos hospitales, en sus salas de emergencias principalmente
y no por las personas afectadas por temor a ser deportadas o maltratadas físicamente.
Tráfico humano: un tema que alarma
La abogada Gretchen Hunt de la Division of Violence Prevention Resources (División de Recursos para la Prevención de Violencia) afirma que no existen estadísticas específicas que muestren el número real de la situación. Hunt considera que el tráfico de personas está muy
ligado al asunto de inmigración en muchas ocasiones.
Por su parte Marissa Castellanos, de Caritas (Catholic Charities) externa que los lugares más
propicios para traficar humanos en Kentucky son algunos restaurantes, salones de uñas y de masajes, granjas y centros nocturnos.
La situación se complica aún más cuando, en países con economías débiles, la gente tiene que escapar para sobrevivir. Estas personas vulnerables son aprovechadas por traficantes de personas con falsas promesas. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos se reporta que cada año alrededor de 14,500 a 17,500 ingresan como víctimas de esta práctica al país.
La situación se les complica más para las víctimas porque no saben hablar inglés, por lo que no
pueden acudir a las autoridades a denunciar que son objeto de explotación ya sea laboral o sexual.
Se tiene información que en Shelbyville algunas mujeres deben “pagar” a los coyotes (traficantes) que les trajeron a Estados Unidos por lo que son obligadas a practicar la prostitución por un año aproximadamente.
De acuerdo a la Ley, una persona que se le encuentre responsable en traficar personas podría purgar de cinco a 20 años de cárcel y si la víctima fue objeto de daños físicos y si son menores
de edad, los cargos podrían aumentar.
Cuatro organizaciones trabajan con el programa “Rescate y Restauración”, entre las que se incluye The Bluegrass Rape Crisis Center de Lexington; The Women´s Crisis Center de Convington; Adanta Regional Victims Services Program de Somerset y Western KY Refugee Mutual Assistance Agency de Bowling Green. Actualmente en Louisville, Catholic Charities es una de las agencias principales que aborda el tema de tráfico humano.
Usted puede colaborar denunciando tráfico de personas:
Línea nacional para las denuncias: 1888-373-7888 (en inglés y español)
* Marzo 2010-La Voz 10#05
Vol.12 #1
, 2012 |